
Andorra cuenta con 468 km² de los que el 90 % es naturaleza. Además, el 10 % de este territorio está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Como un inmenso paraíso natural, Andorra cuenta con 3 parques naturales que recogen los secretos mejor guardados de su fauna y su flora.
Si eres un senderista experimentado, puedes retarte a ascender a la cima más alta de Andorra: el Comapedrosa, con 2942 m de altitud. La cima más alta del principado da nombre al parque que la acoge: el Parque Natural Comunal del Comapedrosa, cuyo ascenso sorprende por la belleza de sus paisajes de alta montaña. La visita al parque te permitirá contemplar el techo de Andorra mediante una increíble vista panorámica de todos los elementos tanto en el aspecto geológico como en el paisajístico.
En el Parque Natural del Valle de Sorteny (Ordino) descubrirás itinerarios de baja montaña con más de 800 especies de flores, algunas exclusivas de las tierras de los Pirineos. Además, el parque tiene una fauna muy rica entre la que destacan los rebecos, los corzos, las marmotas y las martas que pueblan la zona. Y en él también se encuentran dos de las montañas más altas de Andorra, con una altura cercana a los 3000 metros: l’Estanyó y la Serrera.
Sin duda, no puedes perderte el Valle del Madriu-Perafita-Claror, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2004 en la categoría de paisaje cultural. Recorriendo sus 12 km de longitud, encontrarás paisajes singulares que esconden una gran variedad de especies de flora y fauna, algunas de ellas muy raras e incluso en peligro de extinción. Además, su patrimonio cultural te sorprenderá pues conserva ejemplares únicos de bordas tradicionales, las cabañas de pastores, muros de delimitación de los terrenos y, sobre todo, el camino empedrado que comparte sendero con los GR7 y GR11.


Cuando el blanco de la nieve da paso al verde de los bosques, llega el momento perfecto para realizar senderismo en Andorra. Si realmente quieres conocer el país, debes recorrerlo a pie. Paso a paso, te adentrarás en sus paisajes más espectaculares y podrás conocer sus secretos más escondidos. Los diversos senderos y caminos te permitirán llegar a las montañas, los lagos y los parques naturales por recorridos señalizados, accesibles incluso para niños pequeños. Opta por practicar el senderismo con guías profesionales que te acompañarán por caminos marcados y observa nuestros bellos paisajes con toda comodidad y seguridad. Además de conocer la fauna, flora e historia del entorno natural que estás recorriendo.
Los mejores profesionales de la montaña te enseñarán las impresionantes fauna y flora de Andorra para que puedas conocer los paisajes del Principado con otra perspectiva. Las rutas de ecoturismo te permitirán observar especies de aves en peligro de extinción, como el quebrantahuesos y el pequeño reyezuelo. Igualmente, en estas tierras podrás contemplar el rebeco y la marmota, así como conocer infinidad de especies, muchas de ellas originarias de estas tierras del Pirineo. Además, también podrás recoger setas y frutos silvestres propios de estas tierras para disfrutar de una experiencia gastronómica diferente gracias a los productos más naturales de Andorra.

El agua es el elemento que sin duda no puede faltar en los paisajes de alta montaña. Lagos y estanques que llenan de belleza y magia las laderas y valles inmersos en este paisaje montañoso. Si quieres conocer los lagos de Andorra, prepárate para vivir una experiencia única en alta montaña. Conocerás de primera mano la evolución del paisaje y el territorio del Principado mediante sus más de 70 lagos de belleza incomparable, ubicados en un marco natural único.
Seis son los lagos que más destacan en el país por la amplia variedad de especies naturales que los habitan, por su riqueza natural, así como por formar parte de un entorno privilegiado que merece la pena visitar para contemplar en primera persona toda su espectacularidad.
El lago de Juclà es el lago en el más grande de Andorra y el color azul intenso, profundo y sobrecogedor de sus aguas te dejará hipnotizado. El Estany Moreno dispone de un acceso que te adentrará en un mágico bosque de pinos negros de tamaño espectacular. Los lagos de Tristaina esconden uno de los hábitats naturales más importantes del armiño en Andorra. El Llac Negre, de origen glaciar, es el reflejo de la alta montaña andorrana y se esconde en el corazón del Parque natural Comunal del Comapedrosa. El Estany es sin duda un remanso de tranquilidad para todo aquel que quiera conectar con la naturaleza en el Valle del Madriu-Perafita-Claror. Y el Lago de Engolasters es perfecto para disfrutar en familia. Hasta él puedes llegar por carretera, comer en sus restaurantes y disfrutar de un paseo por el Camino de les Pardines.
Recorrer los lagos de Andorra es una de las formas más bonitas y especiales de hacer turismo activo y, además, conocer todos sus recónditos paisajes.


Andorra, conocida como el paraíso del esquí en invierno, se transforma durante el verano en una verdadera explosión de naturaleza, que permite gozar de múltiples actividades como el senderismo, la escalada o el cicloturismo. Tanto si disfrutas de practicar deportes como si prefieres pasear por la naturaleza, en Andorra te espera un escenario de imponente belleza en el que la montaña es la protagonista.
Su paisaje es tan cambiante que los valles más profundos se mezclan con picos de casi 3000 metros, como el de Comapedrosa o el de l’Estanyó, o incluso la ciudad de Andorra la Vella situada a 1000 metros de altitud se integra en la naturaleza para ofrecer numerosas opciones de ocio y diversión a los visitantes más indecisos. La posibilidad de realizar actividades al aire libre en un entorno de espectacular belleza es, de hecho, uno de los principales atractivos de Andorra.
El Principado tiene muchas cosas más para ofrecer: es un país en el que grandes y pequeños, familias, parejas o amigos podrán disfrutar y organizar sus planes a medida para vivir su propia historia. El país lo tiene todo para pasar unos días de ensueño combinando el turismo activo, con grandes eventos deportivos y de ocio, pero también con la cultura, el bienestar o la gastronomía. En definitiva, Andorra es el destino idóneo para desconectar y dedicarse tiempo a uno mismo.













