Andorra cuenta con cinco Patrimonios de la Humanidad y una Reserva de la Biosfera reconocidos por la UNESCO que reflejan su gran riqueza cultural y natural. El valle del Madriu-Perafita-Claror, las fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos, las fiestas del Oso de los Pirineos, la trashumancia, el arte de la construcción en Piedra Seca y el valle de Ordino cuentan hoy en día con el reconocimiento de la UNESCO.
El valle del Madriu-Perafita-Claror, inscrito en 2004, destaca como un impresionante paisaje cultural y natural que se ha mantenido prácticamente inalterado, conservando rutas ancestrales de trashumancia, bordas tradicionales y una biodiversidad única.
El valle de Ordino, declarado Reserva de la Biosfera en 2020 y también paisaje cultural en 2023, es un ejemplo sobresaliente de cómo la actividad humana ha convivido en equilibrio con el medio ambiente durante siglos; un sentimiento de responsabilidad y compromiso intergeneracional muy arraigado en la comunidad ordinense.
Las Fallas, o fiestas del solsticio de verano en los Pirineos, reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial en 2015, celebran la conexión entre las comunidades pirenaicas y la naturaleza a través del fuego, un símbolo ancestral de vida y renovación.







